La forma de participación política conocida como democracia, que se originó en la Antigua Grecia y que, con algunos cambios, disfrutamos estos días, no es, ni de lejos, la mejor manera de regir un Estado.
Sí es la más perfecta hasta el momento. Existirán otras maneras de gobernar mejor, pero hasta el momento ésta es la única viable.
Sin embargo, la democracia, por su propia forma de ser, es vulnerable y tiende a ser fácilmente atacada desde dentro. Puesto que se asocia a un régimen de libertades, es fácil permitir la libre expresión de personas que no están de acuerdo con la democracia, y facilitar sus proyectos para transformarlo en otro modelo.
El ejemplo más manido es la ascensión de Hitler al poder en las elecciones de 1933: millones de alemanes votaron conscientemente, y luego a todos ellos les pareció fabuloso hacer más grande a su país y que les dijeran lo grandes que eran…A todos nos encantan que nos digan lo buenos que somos, ¿ no ?
El problema, es que Alemania NO fue el único estado en que sucedió esto: A final de la PGM, con la disolución del Imperio Austrohúngaro y las convulsiones en Rusia, casi todos los países de Europa eran democracias. Más o menos perfectas, pero, al fin y al cabo, sistemas democráticos.
Al inicio de la Segunda Guerra Mundial los únicos países que eran auténticas democracias eran el Benelux, Francia, Inglaterra y Dinamarca. Los demás países ( Austria, Polonia, Hungría, Rumanía, Italia, España, URSS, Estonia, Letonia, Lituania, Bulgaria..) eran dictaduras más o menos blandas, o “democracias presidenciales”, que era como nuestra “democracia orgánica”….
Es decir, que en muchos países, las democracias habían sido derribadas desde dentro. Y eso es algo que debe saberse, conocerse, temerse, y, sobre todo, evitarse.
Creo que, para seguir gozando de un régimen de libertad, es necesario prohibir específicamente todas aquellas alternativas que nos puedan conducir a perder esta libertad, porque luego, una vez iniciado el proceso, no se va a poder parar, porque SEGURO que la nueva forma de gobierno no va a tolerar grupos que se planteen públicamente una vuelta a la democracia.
Esto también incluye la vertiente religiosa, claro. Si, cada vez hay más musulmanes en países democráticos. Sí, más practicantes. Pero no, no deben adaptarse nuestras leyes a las suyas. La democracia es una forma laica, con leyes iguales para todos, independientemente de nuestra religión ( si la tenemos ), y, por tanto, la sociedad creada con esas leyes debe seguir siendo laica, sin tener que retorcerse o reformarse para adaptarse a particularidades religiosas. Personalmente, y entrando en particularidades, sí entiendo que, por ejemplo, aquí, en España, se pueda tener un trato más o menos “preferente” ( esto con comillas y de puntillas, como quien dice ) con la Iglesia Católica, pero OJO, que esta Iglesia, no es la misma que hace 200 ó 300 años: Está ya muy baqueteada, y sabe por dónde van los tiros. Además, aunque de vez en cuando suelten alguna barbaridad ( que las sueltan ), son infinitamente más abiertos, democráticos y librepensadores que otras religiones. Porque las monjas pueden conducir, o estudiar una carrera, o ir solas por la calle….y desde los púlpitos, no creo que ningún sacerdote diga ( ya ) a las mujeres que no estudien, no trabajen fuera de casa, no aspiren a sus metas profesionales propias……. muchas cosas que tenemos ganadas pueden perderse. No es xenofobia, pero no todo lo que viene de fuera debe aceptarse. Es duro, sí, pero así se tiene una democracia. Así se evitan nuevas dictaduras….o teocracias…
Y ésta es mi disgresión de hoy. Ya tenía ganas de plasmarla en algún sitio, y hoy por fin me he decidido a soltarlo.